«No perdono a la muerte enamorada»

Resistiría. Porque había caminado sobre un desierto ardiente como una lámina de cobre para plantar bajo la arena semillas con que dar agua y sombra al caminante; porque había surcado un mar como una lámina de estaño plana y extensa, aferrado a una tabla delgada y muy pequeña para ir dejando islas para descanso y salvación de los náufragos; porque había sacado fuerzas para escalar una montaña alta e infinita para sembrar el camino de refugios.

Pero su cuerpo estaba muy cansado. Demasiado cansado.

No perdono a la muerte enamorada porque te arranca del terciopelo de los besos, del calor de los abrazos y de las risas de los niños; pero por mucho que se empeñe, no se llevará tu hermosa sonrisa.

No perdono a los muchos que en su afán de muerte levantan groseras torres desde las que despreciar a un mundo, a pesar de todo, empeñado con la vida.

 

Pablo Ráez, el joven malagueño de tan solo 20 años, ha muerto este sábado tras una dura lucha contra la leucemia. El joven consiguió disparar las donaciones de médula a través de las redes sociales donde destilaba optimismo y fuerza voluntad”. (La voz de Galicia, sábado 25 de febrero de 2017)

Escribió Pablo en una red social:

“Feliz, como siempre. Voy a por todas, cada día es un día increíble lleno de cosas buenas, y obstáculos que superar pero eso es la vida, dar el máximo de ti cada día. De nuevo os felicito la vida no las navidades, os felicito a todos los que vivís cada día como si fuera el ultimo. Amaros a vosotros, amad a los vuestros, amad a la vida, que es maravillosa”.

 

“No perdono a la muerte enamorada”, verso sacado de la Elegía, de Miguel Hernández.

La fotografía está tomada de La Voz de Galicia del 25 de febrero de 2017

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6 comentarios en “«No perdono a la muerte enamorada»

    • Alfonso Cebrián dijo:

      Efectivamente. La donación contribuye a la duración de la vida. El Dtor. Matesanz, hasta ahora director de la Organización Nacional de Trasplantes española, ha dicho que el mensaje de Pablo Ráez ha calado y que está aumentando el número de donantes y donaciones.

      Gracias por tu comentario. Saludos.

      Le gusta a 1 persona

    • Alfonso Cebrián dijo:

      Muchas gracias, Crissanta, por acogerme; procuraré estar a la altura.

      Es de temer que el ejemplo de Pablo sea engullido por las urgencias a que nos tiene sometidos la rabiosa actualidad, aunque, estoy convencido, los hechos protagonizados por estos héroes, aunque no sean recordados, habrán plantado una semilla modesta pero enriquecedora; lástima que sea a costa de su vida.

      Saludos.

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  1. Isabel F. Bernaldo de Quirós dijo:

    Cada día la vida de muchas personas enfermas dependen de trasplantes, donación de órganos, etc., pero cuando esas personas son, además, niños y jóvenes con todo un futuro por delante, nos encoge el alma. Gracias por recordar este importante asunto con el caso de Pablo cuya voz, sonrisa y actitud ha impactado a muchos corazones.
    Un abrazo.

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