Donde más le duele

El amor a los hijos, su cuidado, la preocupación, el desvelo, la alegría y el contento son los sentimientos naturales de los padres. Veo desde mi ventana en el afán de una hembra de vencejo por acarrear el barro del nido, que milagrosamente se sostiene bajo una cornisa, la diligencia con que transporta el alimento de sus crías, el cuidado con que otea el horizonte.

Cuesta entender la muerte de un niño; es una violencia que ofende en lo más hondo. Quienes gustamos de contar historias apenas nos permitimos crear una vida incipiente para luego quitarla. En Ángel Guerra, Benito Pérez Galdós narra con la minuciosidad que lo caracteriza la enfermedad y muerte de Ción, la hija del protagonista; conmueve profundamente la pérdida; el padre queda destrozado. Hace unos días, en el programa Hoy por hoy de la cadena SER  (España), una mujer a la que se le había muerto un hijo hablaba de esas madres que no pueden celebrar su día. Y sin embargo…

Sin embargo hay maltratadores que golpean a sus víctimas donde más les duele. Se conoce que no tienen bastante con insultarlas, vejarlas, pegarles hasta la muerte, porque su enfebrecida mente maquina algo peor: matarle al hijo que es su propio hijo.

Se aprueban leyes, nos concentramos en plazas, lucimos lazos en la solapa, escribimos, nos movilizamos, nos sobrecogemos, pero no falta el día en que el noticiario no abra con una nueva víctima. Habrá que mirar dentro de uno mismo, hasta el fondo, para ver dónde reside el monstruo, para conocerlo, saberlo y dominarlo; acabar con él.

Pero no todo induce al pesimismo. En España, por ejemplo, se ha constituido una plataforma de menores contra el maltrato. Bajo el lema Avanza sin miedo, Patricia Fernández, de diecinueve años y víctima del maltrato, con su voz joven habla con pulcritud, precisión y convicción y marca un nuevo camino a seguir para acabar con esta lacra.

El domingo siete de mayo, Día de la Madre en España, Javier, de once años, fue asesinado por su padre. La madre del menor había denunciado su desaparición. La orden de alejamiento por maltrato a que estaba sometido el padre fue sobreseída en el año 2013.

(http://www.elperiodico.com/es/noticias/sucesos-y-tribunales/hallado-nino-11-anos-presuntamente-asesinado-padre-a-coruna-6025460)

Anuncios

9 comentarios en “Donde más le duele

  1. Daxiel dijo:

    porque no aprender de las alimañas, quien daña físicamente, maltrata, ultraja y mata; por su insipiente unilateral orden o arrebata, merece, bajo las circunstancias dictadas por el mismo, una vez ya contempladas todas las instancias y comprobada su culpabilidad, sin recortes ni chicanas, lo mismo que el ha sucedido, pero con una sola benevolencia, su final físico sera no traumático, así su anima no llevara carga negativa alguna, sin ser Ley del talión, es solo aplicar como sociedad, lo que aplico, determino y sentencio por si solo, malversando su sociabilidad.

    Le gusta a 1 persona

    • Alfonso Cebrián dijo:

      Claro que es lo que ‘pide el cuerpo’. Pero creo que debemos someter los sentimientos a la aplicación de la ley. Esos delincuentes, como cualquier otro, han de ser entregados al juez, y que éste determine la pena correspondiente y justa. Pero hay un problema a mi juicio más profundo que no se resuelve con leyes ni venganzas. Es ese maldito machismo tan arraigado y tan presente. Acabemos con él. Gracias por comentar. Saludos.

      Me gusta

    • Alfonso Cebrián dijo:

      Hola, Isabel,

      Todo señala al enorme problema estructural: religioso, cultural, ideológico y psicológico, instalado en la historia, con extensión universal y con intensidades diversas que van de la violencia registrada, constatada, y combatida en mayor o menor medida, en los países con legislaciones y costumbres avanzadas y laicas hasta las sociedades laxas en cuanto a sus leyes y costumbres, por no hablar de aquellas aquellas en las que la mujer es víctima de las propias leyes y mandatos religiosos. En todos los casos se contempla la supremacía del macho, creencia o sentimiento instalado profundamente en la mayoría de las formas de vida. Creo que esa creencia o sentimiento apenas se reconoce: yo no soy machista, decimos muchos, y puede que sea verdad en cuanto a que no somos partidarios de la prevalencia del macho, pero, ¿es eso cierto en nuestro fondo más íntimo? Si lo es, estupendo; y si no lo es, hay que reconocerlo para que deje de serlo: en la familia, con los amigos, en la calle, en la escuela, en todos los órdenes de la vida.
      Además de eso, la sociedad no puede ser comprensiva ni benevolente con los asesinos maltratadores. No se puede soportar.

      Buenos días y un gran abrazo, Isabel.

      Le gusta a 1 persona

    • Alfonso Cebrián dijo:

      Hola, Crissanta, gracias a ti por acogerme en este espacio.

      Oí a Patricia Fernández en un programa de radio y me impresionó sentir tanta fuerza emanada de una voz infantil, porque parecía la voz de una niña.
      Hay que combatir esta lacra desde todos los órdenes, y nosotros, los hombres, tenemos que combatirlo y sentirlo como nuestro.

      Un abrazo.

      Le gusta a 2 personas

      • Crissanta dijo:

        Sí, es importante que los niños tengan a donde acudir si son víctimas de violencia. Desearía ver una iniciativa así en México porque lamentablemente también es un gran problema acá. Pero cada hombre y mujer también pueden ayudar, donde sea, con su actitud no violenta ni machista. Un abrazo.

        Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s