México, más guadalupano que mexicano

Defendemos nuestras creencias porque es con lo que nuestros padres y la misma sociedad nos han educado, con la religión se alimenta nuestra alma y cuando nada nos queda es en la fe donde encontramos un refugio espiritual.
Pero, ¿por qué no hacemos lo mismo con nuestra patria? ¿por qué preferimos un partido de fútbol o el adorar una imagen en un altar, a defender la tierra en la que hemos nacido?

Las religiones no entran en crisis si no vamos a misa, en cambio el país es un caos y cae en picada y nadie mete las manos al fuego para defenderlo.

Creo que es más importante luchar por una mejor calidad de vida, un salario digno, justicia, un futuro para nuestros hijos DENTRO DE NUESTRO PAÍS, para que cuando sean mayores no tengan que salir del país a buscar una oportunidad (como sucede ahora).

Creo que es más insultante que nuestros recursos naturales sean destruidos sin remordimiento, que las comunidades indígenas mueran de hambre y frío abandonadas por el gobierno y la sociedad en general. Eso si es un insulto, el que los políticos nos roben hasta la aliento con impuestos estúpidos de los cuales nunca vemos los beneficios.

Como se lo escuché una vez a un indígena huichol:}
“Si la naturaleza se destruye, nuestra existencia y la vida en el planeta se terminaría, en cambio si una virgen o un santo se destruyen, no pasa nada pues son simplemente imágenes. Por eso nuestros dioses son el Sol, la Tierra, el agua…”

Debemos reflexionar y pensar en nuestras prioridades como mexicanos y como humanidad en general.

Aida L.Cobos
virgen