Maltrato

Ese querer de gritos y estilete,
de talle agostado y ánima rota,
de hueco perdón e impía derrota,
de golpes en manojo y ramillete.

Ese querer no es más que un vil grillete
de furia visceral y palabrota,
de pavor enraizado que le acota
el sentir como el filo de un machete.

El sollozo de un alma desgarrada
uncida a la montura del quebranto
sabiendo que su vida está acabada.

Con la pena sellada a cal y canto
y el dolor  en el filo de su almohada
se abandona a la urdimbre del espanto.

(Dedicado a todas las víctimas de maltrato)

Rosa María Lorenzo