NO A LA IMPUNIDAD

Comparto plenamente esta aportación:

Ni en Ayotzinapa, ni en Londres ¡No a la impunidad!

Mi nombre es Omar Garcia, tengo 24 años, soy estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa en México. Soy uno de los sobrevivientes del ataque de la policía contra mis compañeros el 26 de septiembre. Ya pasaron 5 meses desde que mis amigos fueron desaparecidos. 5 meses sin justicia.

El mes pasado, el Procurador General de la República declaró oficialmente que mis 43 amigos fueron asesinados, quemados y lanzados al basurero de Cocula ese mismo día. Es fácil creer la versión oficial si eso es lo único que has escuchado. Pero es difícil de creer cuando las investigaciones han sido turbias. ¿Por qué el Procurador ignoró los testimonios que prueban el involucramiento de las fuerzas federales? ¿Por qué se negó a reconocer la información recolectada por los investigadores independientes? ¿Por qué cierra el caso justo antes de la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos? ¿Cuál es la prisa? ¿Qué está tratando de esconder?

El 2015 ha sido llamado el año de México en Reino Unido, y de Reino Unido en México. Es hipócrita que Reino Unido hable de derechos humanos mientras firma un nuevo acuerdo con Peña Nieto, y lo recibe en su capital. México es un infierno. Invito a los ciudadanos mexicanos y británicos a mostrar su solidaridad haciendo ruido ahora que Peña Nieto está en Londres. Únete a nosotros y exige que el Primer Ministro David Cameron le pida a Peña Nieto que reabra la investigación de Ayotzinapa, incluyendo el involucramiento de las fuerzas federales:

Esa noche, me encontré a mi amigo Edgar herido con una bala en la cara, sangrando a chorros, lo levanté y empecé a correr. Cuando le pedí ayuda al ejército, me voltearon a ver y dijeron “Cállate, ustedes se lo buscaron.” ¿Qué hacemos y a dónde vamos cuando aquellos que se supone que deberían protegernos nos atacan?

Pero ese día cambió todo, no solo para nosotros – ese día despertaron millones en México. Ahora nos negamos a estar subordinados.

El gobierno mexicano jamás imagino que un grupo de estudiantes campesinos que apenas tienen para comer, puedan levantar sus voces y decirles a la cara que son corruptos. Y encima de eso, cuando nos asesinan, cuando nos desaparecen, cuando nos reprimen, no nos callamos.

Que la voz de los mexicanos y de los británicos llegue a los oídos del Primer Ministro de Reino Unido y nos ayude a presionar a Peña Nieto para que las investigaciones continuen:

Con esperanza,

Omar Garcia, Sobreviviente de Ayotzinapa
https://secure.avaaz.org/es/petition/David_Cameron_Primer_Ministro_de_Reino_Unido_sdfa/?tXpVhjb

Enviado por Avaaz en nombre de Ana

Abrir los cuarteles

/\ \/\/ /\ / CC BY

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Si de verdad van a abrir los cuarteles militares para ver si los estudiantes desaparecidos están allí, yo quiero entrar. Eso soñé. Eso realmente soñé. Acabo de despertar y lo escribo.

Fui al cuartel, me dejaron entrar con mi gafete de reportera. Entré a una sala donde había varios reporteros, quienes rápidamente pudieron notar mi poca experiencia. Yo era más joven. Vestía de negro. Un señor me pasó la mano por la cabeza como se acaricia a una niña pequeña que tiene miedo. «Lo que estamos a punto de ver….», pensó, mientras me hacia un gesto significativo con la cabeza.

Sí estaba asustada. Nunca había ido a una morgue. Los demás reporteros avezados en ello procedieron a ponerse largas batas verdes y a cubrirse el rostro con cubrebocas. Yo solo tome una libreta y un bolígrafo, y saqué mi celular para tomar fotos.

Eché a andar detrás de ellos.

Pero a donde llegué no era una morgue, sino una especie de museo. Había varias salas amplias con exhibiciones de objetos. Y yo me preguntaba: ¿dónde encontraremos a los muchachos? ¿Acaso encontraremos un fragmento de hueso en ese abrecartas color marfil? ¿Acaso en aquella urna de oro antiguo? ¿Será que guardan allí sus cenizas?

Luego, pasé a una sala distinta a las otras. Era la reproducción de la habitación de una casa. Era el tocador de una de las madres de los desaparecidos. Y los reporteros nos acercábamos a verlo. Me detuve frente al espejo donde esa madre miró tantas veces a su hijo en el reflejo, y ante el cual le arregló el cabello revuelto antes de verlo salir. Salir sin volver. Sin volver esa vez.

Vi mis propios ojos con el maquillaje corrido por el llanto. El resto de los reporteros tenían una expresión de dolor y desconcierto similar a la mía. Llegamos a la última sala.

Era un corredor largo. Sobre el piso se apilaban una gran cantidad de prendas pertenecientes a los desaparecidos: playeras blancas, pantalones… sus calcetines. Yo hurgaba entre la ropa pensando en los chicos, en su olor impregnado en las prendas, en que ya no volverían a usarlas, en qué vestirían ahora, en dónde están ahora, y en los recuerdos asociados a ellas, en los recuerdos que dejaron de crearse el día en que desaparecieron.

Y desperté pensando en que, si uno de los desaparecidos fuera mi esposo, si fuera mi hijo, si fuera mi hermano o mi compañero, no me cansaría de buscarlo, hasta debajo de la tierra. Nunca me cansaría, nunca lo «superaría».

Versiones de soporte

Imagen extraída de la red.

Imagen extraída de la red.

Pongo la mesa
y recuento los platos
el dolor repite escena
y mi alma aprieta.

~~

Me faltan suspiros
aún por lanzar
por cada día que te exija
y sin saber dónde estarás.

~

Me faltan preguntas
aún por realizar
por cada réplica amañada
buscaré una respuesta real.

~~

Prosigo con mi tarea,
se escuchan unas voces
repitiendo que se supere ya.

¿A quién engañar?

~~

Nadie volverá a tragar igual.

Gema Albornoz

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Despierta México

Despierta México

Giovanni Rios Castro

El estallido social (o como gusten llamarle) que esta convulsionando nuestro país, está originado por el hartazgo de la población ante la situación en que vivimos, la creciente ola de violencia que parece no tener fin, el descaro de las autoridades quienes parecen vivir en una realidad alterna, los precios por las nubes, la falta de oportunidades y sobre todo una figura presidencial más parecido a un galán de televisión, que a un estadista, quién además carga con la cruz de haber llegado al poder de una manera dudosa (y eso por decirlo de una manera amable), tiene una relación con Televisa que lo hace ver como un empleado más a su servicio. A todo esto, tenemos que sumarle un terrible motivo, que si bien no es algo nuevo, nunca había sido tan evidente, los nexos del gobierno y el narcotráfico, quienes ahora funcionan como uno solo. Ejemplos de esta relación sobran, empezando por la gota que derramo el vaso de la situación en este país, la desaparición de 43 normalistas en Guerrero, la detención del Doctor Mireles en Michoacán, el encubrimiento de la violencia en estados como Tamaulipas o Veracruz de parte de las autoridades, etc. Ante esto, solo puedo preguntarme ¿Dónde quedo el México de antes? El México que recuerdo dónde reinaba la paz, y no se vivía con la constante zozobra como ahora, aquel donde el narcotráfico era cosa de corridos y leyendas, de gente pobre que lograba salir así de su pobreza, y era admirada y respetada porque además ayudaban a su tierra (eso decían las leyendas), y no eran un grupo de asesinos que asesina, secuestra y aterroriza a su gente, aquel México dónde los políticos robaban pero al menos guardaban las formas, y no se exhibían con una “Casa Blanca”. Aunque ahora que lo pienso ¿Existió ese México? O simplemente es producto del hecho que estos temas no eran tan importantes para mí, porque ahora que lo pienso antes del caso de Iguala, hubo una narco fosa en San Fernando llena de migrantes, cuyo único delito fue tratar de alcanzar el sueño americano pero no contaban con la pesadilla mexicana en la que terminaron, antes de un Dr. Mireles hubo un Lucio Cabañas, que corrió con peor suerte y termino asesinado por el gobierno, hubo un Aguas Blancas, un Acteal,  un Fox que si bien no tuvo una casa blanca, tuvo unas toallas que costaban lo que muchas familias mexicanas gastan en medio comer más de un mes, y hay que mencionar que solo el sexenio pasado hubo una guardería ABC, un casino royal, las muertas de Juárez y la muerte por herida de bala se empezó a considerar muerte natural en nuestro país. ¿Entonces porque hasta ahora la sociedad ha salido a protestar? ¿Por qué hasta ahora se están haciendo escuchar? Creo que los motivos pueden ser varios, en primer lugar está el hartazgo como lo mencione anteriormente, en segundo lugar se perdió el miedo a manifestarse (como leí alguna vez en una pancarta, nos robaron tanto que se llevaron hasta el miedo que les teníamos) y en tercer lugar ver que otros países lograron cambios gracias a la organización (sobre todo a la que se hizo a través de redes sociales) nos ha motivado a salir a exigir lo que pensamos es justo. Es por eso que hoy creo que la solución a esta realidad tan problemática, es no rendirse, no agachar la cabeza, no callarse, manifestarse cada quien desde su trinchera, dentro de sus posibilidades, y contagiar al vecino para que lo haga. No te calles México, estamos en un momento crucial, somos ese boxeador dolido y vapuleado, pero con las agallas y el coraje para noquear al adversario. No te rindas México, cada vez somos más los que queremos un cambio (a pesar de los apáticos y los defensores de esta situación), es nuestra oportunidad, es nuestro momento, es el momento de luchar juntos, ya no dejemos que nos entierren por separado. Por favor México, es hora de que tu voz ruja con el valor de tu gente, es hora de dejar de soñar, para despertar y hacer un cambio.

https://www.facebook.com/arteenmascarado

Recuerda

Creo que fue Gabriel García Márquez quien dijo La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido”. Hay una poeta de mi niñez que decía: “ El mejor del olvido es el recuerdo…” se llamaba Gloria Fuertes. Sin embargo, mi frase preferida es “ No recuerdo el olvidarte” la escuché la primera vez en una de mis películas favoritas: Memento.

Da lo mismo. Da lo mismo la frase, verso, poema, olor, fotografía, cuadro, película, canción… que te haga recordar un número. Pero recuerda: 43

Desde Huajuapan

Desde un puesto de la Feria del Barrio de Guadalupe en Huajuapan de León, Oaxaca.

Desde un puesto de la Feria del Barrio de Guadalupe en Huajuapan de León, Oaxaca.

Protesta en Francia

Desde Lille, Francia

Desde Lille, Francia