A ti, Palestina

A ti, Palestina,
pueblo arrojado de su tierra.
A ti, Palestina,
que yaces bajo las escombreras.
A ti, Palestina,
que te matan y te entierran.
A ti, Palestina,
hasta ti mis lágrimas trepan
en silencio y en agonía,
mar de flores muertas
en el hueco de las sonrisas
de tus hijas de arenas
y de las flores de tus ausencias.

Quiero llorar tu llanto
a través de los mares y las sierras.
Quiero hablar tu voz
en este silencio que me quiebra.
Quiero tallar tu nombre
en la carne de mis letras.
Quiero no olvidarte,
Palestina contra las hiedras.

A ti, Palestina,
corren corceles blancos
frente a tu espiga,
sembrando de cadáveres tus campos
y de desierto tu sonrisa.
A ti, Palestina,
incendiada de olores y de fangos,
asfixiada de mentiras.
Tú, que resistes y te enfrentas,
tú, que tienes el nombre de la vida
escrito sobre tu cintura.
A ti, Palestina,
hija del mar y de la Luna,
a ti, Palestina,
mis ojos y mis manos.

Quiero ser las lágrimas
que te han negado.
Quiero ser la garganta
de la voz que te mataron.
Quiero ser la carne
de los huesos que te han arrancado.
Quiero buscar tu nombre
entre las pieles secas del ocaso,
quiero encontrarlo desnudo
en los ojos de los pueblos que te han amado.
Tu grito y mi grito: Quiero libre
a tu gente y a tus campos,
a tu nombre y a tu vida,
a tus aguas y a tus manos.

A ti, Palestina,
te escribo desde el abismo de mi sangre,
sin más luz que la de tu vida,
sin más tinta que mi carne
y a ti te grito, Palestina,
porque tu dolor es el mío
y mis lágrimas son las tuyas.

A ti, Palestina,
pueblo del jazmín y de la Luna,
tu pecho abierto y tus venas rotas,
tendríamos que escribirte, una a una,
todas las estrellas del cielo.
A ti, Palestina,
que resistes y te enfrentas,
a ti, Palestina,
que te desangras con nuestras guerras,
que mueres en nuestro silencio,
a ti, que galopas por tus tierras,
mis ojos y mis manos,
mis lágrimas y mis venas,
a ti, Palestina.

 

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Tres estudiantes de cine…

¿Será cierto?
«Tres estudiantes de cine
son asesinados
y disueltos en ácido

por el narco»,
así reza el titular.

Me destruye leerlo
a las nueve a eme
con un café con leche.

Qué poco puedo hacer.
Votar en la dirección contraria
o no sé…
¿servirá de algo?
Dejar mis letras
para conmemorar
un nuevo horror,
la tragedia mierda
de ver tres vidas
disueltas
por ‘error‘.

Inenarrable,
incomprensible.
Oh, México…
dolor.


«Asesinados y disueltos en ácido los tres estudiantes de cine desaparecidos en Jalisco»: Miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación confundieron a los alumnos con sus rivales en la región.
https://elpais.com/internacional/2018/04/24/mexico/1524532515_935757.html

Oración en el huerto

“Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.”
Lucas 22:42

Abrir los ojos y cerrar la boca.
Abrir los ojos para no apartar de mí
esta copa. Cerrar la boca para que se haga
mi voluntad y no la de quien olvida que la alerta de vida
es innata al ser. No viene como temporal de lluvia.
Extender las manos y apartar los pies.
Condensar el vapor con palabras que no pronunciaré
al leer un suceso. Suspender el agua de los tejados,
aquellos que no habitas porque reina la provocación.
Y si es posible, aparta de mí a quienes violan,
a quienes sorprenden el alud, a quienes matan.
Aparta de mí, a la misma muerte y a quienes viven
en la desgracia tras atravesar el Mediterráneo
en una balsa de jabón; a quienes apuñalan,
a quienes juegan con los panfletos de desaparecidos
esparcidos por el suelo. Y no atropellaré a la vida que florece
al quebrar la solidez del mismo suelo que piso. Y sus pétalos,
óyeme bien, anidarán mi ánimo. Y llenarán mi copa.

Gema Albornoz

Ni un silencio más, ni una voz menos

Solo silencio por aquellas que mueren en mi nombre,
solo silencio por aquellas que cayeron por mi vida,
solo silencio por aquellas que no tienen nombre,
ni voz, ni vida, ni rostro, ni alas, ni sonrisa.

Silencio por aquellas condenadas a él,
silencio por sus cuerpos y por sus heridas,
silencio por las víctimas y el dolor del crimen
del estado, del patriarcado y de la complicidad
de quién no es capaz de ver.

No, no, no quiero en tu rostro más lágrimas,
ni más silencio en nuestras calles.
No, ni una gota más de silencio en los días
ni un segundo más de soledad en tu nombre.

No estás sola, hermana, somos resistencia,
somos flor, somos fuego y seremos mares.
Desbordaremos los muros que te encierran
y partiremos las cadenas y los alambres,
que con golpes han desgarrado tu alma,
roto tu mirada y derramado tu sangre.
Sé fuerte, sé firme y vuela libre, vuela,
que no es amor, eso que pretende,
sino la mayor bestialidad, la de la guerra.
¡Vuela! Que no estás sola en nuestro enjambre,
que los pararemos y picaremos, compañera.

Mujer encarcelada por sus mentiras, levántate
que no hay nada de amor en su violencia,
que nos despertaremos en tormenta
frente a sus golpes y sus grilletes,
frente a sus palabras y sus cadenas,
juntas, mano a mano, frente a frente:
¡Ni un silencio más, ni una voz menos!

Ruqia Hassan

Ruqia Hassan

Ruqia Hassan

Yo no sabía tu nombre de flor del desierto
de Siria, y hoy lo pronuncio con el aliento triste
de la muerte abriendo la puerta a la lista
interminable de nombres de mujer con aroma
de jazmines, grito
de majestuosa dignidad, “mejor morir, morir,
que vivir humillada
 —dijiste— por esos tipos
que nos imponen su poder
”.

Yo no sabía tu nombre, el que abre la esperanza de los pueblos
y la libertad de sus mujeres. Ruqia Hassan,
asesinada en Raqa. “Seguramente
seré detenida
y decapitada —
lo sabías—,
pero conservaré mi dignidad”. Y al corazón
del mundo
llega el aliento de tus últimas palabras; y enmudece
el mundo
porque
tu juventud está hecha
de sabiduría y honradez,
de la belleza imparable de la vida
que otra vez, ¡ay, el alma y la memoria de Hypatia de Alejandría!,
harán sangre en sus manos aquellos que interpretan
los designios de los hombres y los deseos de Dios
para justificar sus crímenes en todas las ciudades
y los pueblos ocupados. Contra ellos
nada valen tu valor y el conocimiento de la filosofía,
pero saben que puede más que ellos la verdad que ilumina
tus sólo treinta años contra el totalitarismo de velos
y nicabs negros, crucifixiones,
decapitaciones, torturas,
flagelaciones públicas en las plazas de Raqa,
la ciudad que está siendo aniquilada
silenciosamente.

El valle del Eúfrates se ahoga en sangre;
yo no sabía tu nombre ni la alegría de los pétalos blancos
de sus letras, y ahora tengo en mis manos
todo el terror que desangra a Siria y no sé qué hacer
con las bombas aliadas
ni con el horror del Califato. Tú estás muerta
y tu muerte defiende nuestras vidas, pero sé
que no será suficiente
si seguimos callados ante el crimen.

Julio González Alonso
lucernarios.net


Con tristeza ante la realidad, comparto este poema con los lectores de Arte y denuncia, para hacer notar lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Un poema del extraordinario poeta Julio González Alonso, que me ha conmovido intensamente. Ruqia Hassan se adentra en nuestras vidas, nos habla de lo que está pasando. Es importante que reflexionemos ante su muerte. Ruqia Hassan tenía 30 años, fue acusada de espionaje y asesinada por decir la verdad, murió en manos de los yihadistas por contar lo que estaba pasando en su ciudad.
Julie Sopetrán

Misa en sangre

Reblogueo este poema como homenaje a los caídos de Pulse Nightclub que hoy cumplen un año. 

Parte III – Tuyo es el Reino

Parte II – En el nombre de

Para las víctimas en Pulse Nightclub, Orlando Florida. Junio 12, 2016.


“La sangre no lava la sangre; lágrimas lavan la sangre”
–Victor Hugo

Hoy no se baila
La pista esta roja
La música ha callado
Un ladrón cernícalo
Revolcando en su lodo y detrito
Trajo el mensaje de Ba’al
Al súmmum de la algazara

Esta sangre no sera negada
Stanley Almodovar III, 23
Amanda Alvear, 25
Oscar A. Aracena-Montero, 26
Rodolfo Ayala-Ayala, 33
Antonio Davon Brown, 29
Darryl Roman Burt II, 29
Angel L. Candelario-Padro, 28
Juan Chevez-Martinez, 25
Luis Daniel Conde, 39
Cory James Connell, 21

¿Y dios, dónde estaba?
¡¿dios, dónde estabas?!
No hay respuesta de la ficción humana

Solo los vivos lloran
Y lloren…
Que solo lágrimas pueden lavar la mancha humana

Esta sangre no sera negada
Tevin Eugene Crosby, 25
Deonka Deidra Drayton, 32
Simon Adrian Carrillo Fernandez, 31
Leroy Valentin Fernandez, 25
Mercedez Marisol Flores, 26
Peter O. Gonzalez-Cruz, 22
Juan Ramon Guerrero, 22
Paul Terrell Henry, 41
Frank Hernandez, 27
Miguel Angel Honorato, 30

Las liras dieron paso a los lirios
Hoy no se baila
La pista esta sola
Los mejores ángeles volaron
¿En el nombre de que, de quién?
¡¿A qué fin?!
No esperes respuestas
Que el cielo es una sentina silente

Por agujeros violentos se fue la risa
Por un río espeso
Se fue el alborozo
La pista es un pozo

Esta sangre no sera negada
Javier Jorge-Reyes, 40
Jason Benjamin Josaphat, 19
Eddie Jamoldroy Justice, 30
Anthony Luis Laureanodisla, 25
Christopher Andrew Leinonen, 32
Alejandro Barrios Martinez, 21
Brenda Lee Marquez McCool, 49
Gilberto Ramon Silva Menendez, 25
Kimberly Morris, 37
Akyra Monet Murray, 18

Ayer eran promesas
Hoy son cascarones
Ayer revolcaban en élan vital
Hoy desvanecido fragor
Ayer sueños y esquemas
Hoy cenizas

Anoche murió la música
Y ninguna entelequia respondió a los gritos
¿Y dios, dónde estaba?
¡¿dios, dónde estabas?!

Esta sangre no sera negada
Luis Omar Ocasio-Capo, 20
Eric Ivan Ortiz-Rivera, 36
Joel Rayon Paniagua, 32
Jean Carlos Mendez Perez, 35
Enrique L. Rios, Jr., 25
Jean C. Nives Rodriguez, 27
Christopher Joseph Sanfeliz, 24
Xavier Emmanuel Serrano Rosado, 35
Edward Sotomayor Jr., 34
Yilmary Rodriguez Sulivan, 24

Hoy no se baila
La pista es un chorro
De un inmundo miasma de sangre

Murió el baile
Pero el acólito también murió
Chillando en las heces de sus amos bestiales

Esta sangre no sera negada
Shane Evan Tomlinson, 33
Martin Benitez Torres, 33
Jonathan Antonio Camuy Vega, 24
Franky Jimmy Dejesus Velazquez, 50
Juan P. Rivera Velazquez, 37
Luis S. Vielma, 22
Luis Daniel Wilson-Leon, 37
Jerald Arthur Wright, 31

Nunca Jamás…
Nunca Jamás…
Nunca Jamás…
Nunca Jamás a bailar
Nunca Jamás a musitar
Nunca Jamás a beber las luces de cristal
Nunca Jamás a saltar en una turba de regodeo
Nunca Jamás a vivir
Nunca Jamás a llorar

Esta sangre no sera negada

Y después de todo
Después de la arrogancia
Después de la ciega, cruel, corrosiva fe
Después de las luces
Después de ritmos y risas
Después del pan y el vino
Después del diluvio rojo
Después de todo lo que es humano
Después de los sepelios
Permanece el Amor

A punto de rebosar

Drinking glass. Foto: Pexels. CC0 Public Domain.

Hasta el borde
y a punto de rebosar.
Llega el fin
y acaba de empezar.
Tabula rasa.
Mi experiencia no nació
en parto natural.
Seguí el rastro de cada ruido
y guardé sus vibraciones
y silencios.
Me escondí tras cada proyección
y capté por mi ojo
aquello que recibía  
y expulsaba.
Anoté con timbre oficial
cada localización,
paraje durante la fulminación,
de mi idea pretenciosa
de un mundo con aspiraciones
de quietud y sosiego,
tan difícil de alcanzar.
Un día al levantarte:
hasta el borde,
a punto de rebosar.
La credibilidad
en un linaje
sin lazos,
sin escrúpulos,
ni raíces:
la humanidad.

Gema Albornoz

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