Vomitemos las palabras

YO TE CREO

Hace frío, impacable se adentra
en mis tripas.
Se revuelven, dando vueltas
a mi estómago.
Una boca articula palabras,
resuenan mientras
las niego.
“No hubo agresión sexual,
sino una relación consentida y placentera”.

No. No. No. Tres veces no.

El café enluta,
se hace más amargo.
Probablemente, ya han destrozado
la corona de Puta sobre su cabeza.
Probablemente, siga con una vida
fraccionada.
Probablemente, quienes escuchamos
cómo una víctima habla de una agresión
sexual, en un portal, la vivimos
repitiendo lo que ella ya vivió,
siempre que no vomitemos las palabras
perdidas en aquel portal. Y levantemos
el vómito más alto que su propia voz.

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La noche fue larga  – Emociones encadenadas

La noche fue larga.
Vi a Lorca,
hace 81 años,
con unos focos sobre él.
Antes de su “Yo confieso”
la luna se fue.
No quiso verlos.
No verá el amanecer.
La noche fue larga.
La luna se fue.

Picasso y Dalí gritan:
¡No tenemos miedo!

Elefantes rojos,
rosas levitando.
Mis paredes
y la vida de azul.

La noche fue larga.
La luna se fue.
Sueño que no florezca el terror
donde otros siembran miedos.
¡No tenemos miedo!— gritan.

Que no se aplauda el dolor
donde quien pena
batallas libró
por ríos rojos en el asfalto.
¡No tenemos miedo! —gritan.

Que tiemble la tierra
por las letales pisadas
de quien se abandera de paz,
de cordura, de esperanza,
de vida, de unidad,
de lucha contra la injusticia
armada;
quien no se cansará de gritar:

¡No tenemos miedo!

¡Basta ya!
Gema Albornoz

Nota al pie

Llueve en la habitación.

Si esto

fuera un verso

podría ser un buen verso

para empezar un poema.

Un poema de amor, desamor

de paso del tiempo o

uno de esos que

no entiendo

pero amo.

Podría ser hermoso

y alegre

y quizás alguien

en algún lugar

lo leyera

y lo hiciera suyo.

Pero no.

“Llueve en la habitación”*

no es un verso.

*La gotera ocupaba toda la sala// Sala 1 del hospital// Habían colocado unos plásticos a modo de guía para que las gotas —caprichosas— no tuvieran otro recorrido hacia suelo// que al cubo// Esperábamos nuestro turno// El mío 16 A// Y esperábamos viendo cómo se llenaba igual que una clepsidra grotesca// Llueve en la habitación// Ahora los hospitales los llaman Fundaciones y el dinero público lo gastan —gota a gota— de forma privada// Se está desbordando// Llueve en la habitación// Por desgracia, algunos pacientes no somos rentables.

Coltán

Coltán, coltán, coltán

los expertos en psicología

hacen que NO pienses

                     en

      un elefante blanco

y dicen coltán, al menos,

debes repetir 3 veces un nombre

para recordarlo.

        < suena un teléfono móvil >

—¿Dónde estás?

—Estoy enterrando vivo a un niño.

COLTÁN

El día de los cuervos

Rocks. Foto: Unsplash. CC0 Public Domain.

Rocks. Foto: Unsplash. CC0 Public Domain.

Consiguió formarse una ola
en el centro de un océano
de hebras de seda negras.
Mi pie sujetaba el epicentro
de un tsunami
que no dejaba formar.
Tres cuervos
grajeaban mi canción favorita.
Dándome la clave secreta
de que esperaban por mí.
Llevaban colgando piedras aguamarinas
a juego con el señorial reflejo verdoso de sus plumas.
¿No les bastaba con graznar?
Me aparté del centro,
moví el pie.
Vuelvo a tierra firme
donde volaré como serpiente que se arrastra,
donde aún puedo plantar.

Gema Albornoz

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📍📍📍Colaborar en lugares como este, me hacer ser mucho más consciente de las olas de violencia, de eventos tan indeseables que no ocurren tan lejos como cuentan las noticias, los puedo leer a través de los relatos, poesías de todos vosotros. Cada país sufre una ola diferente de violencia e injusticia, cada país sufre.
⛔️No a la violencia, en ninguna de sus formas.
⛔️No a la injusticia, por ninguna de sus vías.

«Poemurales»: la función social de la poesía

En Arte y denuncia estamos siempre en busca de iniciativas u obras artísticas que denuncien y expresen una queja contra las estructuras de poder. A través de ese camino, descubrimos la iniciativa Poemurales, un movimiento que busca rescatar la función social de la poesía.

Las obras que conforman la colección Poemurales incitan al lector a reflexionar sobre la realidad actual de México, por medio de un collage de imágenes poéticas. Es poesía que sirve para señalar y no solo para adornar.

Les compartimos información sobre esta colección, publicada por la Editorial Crisálida (crisalida.info):

«El Poemuralismo es un movimiento creado por el poeta Roberto López Moreno. Toma su nombre del muralismo mexicano y, como este, tiene su eje de identidad en una esencia profundamente latinoamericana, de modernidad y preocupación social. Busca retratar la cotidianidad presente a través de una actitud lúdica, e integrar mediante un sentido narrativo interno de la obra todos los lenguajes vigentes de nuestra era».

Les dejamos una entrevista con los promotores del movimiento, realizada el 26 de septiembre de 2015, durante la marcha por un año de la desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, en la Ciudad de México.

Y reproducimos aquí, con previa autorización, algunos poemas que pueden encontrar en los títulos de la Colección Poemurales.

 

#Ni una menos

mujer

Soy mujer y me pegan, porque él tiene celos.

Soy mujer y me matan, porque él me ama pero yo no.

Soy mujer y me violan porque tengo la falda muy corta.

Soy mujer y roban mi cuerpo para venderlo.

Soy mujer y me apuñalan porque prefiero encontrarme en el cuerpo de otra mujer.

Soy mujer y me golpean porque me visto de mujer, pero nací hombre.

Trabajo y me pagan menos porque soy mujer.

La lista podría continuar. Porque tenemos infinitas razones para llorar, pero también para luchar. Hoy en Argentina gritamos #Ni una menos. Que sea solo el comienzo de una lucha necesaria e imprescindible.