La frontera es un avispero

Llegan en caravana buscando un sueño,

la frontera es un avispero,

todos y nadie tienen razón.

El que huye encuentra que no existe el paraíso,

el soldado actúa contra su voluntad,

los rancheros ya dispuestos a la caza,

Inmigración los espera y muerde.

Niños en pañales atacados con gases,

¡Oh, Alemania Nazi,

cuánto aprendimos de ti!

Un alcalde pide auxilio a los federales,

a los Estados Unidos,

a las Naciones Unidas,

pero todos están sordos y ciegos,

a nadie le importan.

Los desesperados amenazan

hacer huelga de hambre,

con el pellejo pegado a los huesos.

Nadie tiene capacidad de conmoverse,

para todos son una peste.

Dejan a su paso basura,

sangre, desolación, enfermedad

y muerte.

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Imagen: Migrant, mother, woman, children (CC0).

Decidme…

La separación de padres  e hijos, cruel, absolutamente inhumana y despreciable que está llevando a cabo con su política migratoria el presidente de los Estados Unidos de América ¿no es una práctica absolutamente nazi?
Jaulas como perreras , “pabellones de la muerte” donde se aniquila la inocencia de los niños, se les alimenta de terror y se les marca con símbolos de abandono, soledad y llanto…
Decidme…
¿Hay algún lugar donde habiten los derechos humanos?
¿Alguien sabe para qué sirve la ONU?
¿Y la Corte Internacional de Justicia (CIJ)?
Decidme…

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Miradle…
Tiene el perfil del tirano endiosado por el dinero y el poder, del provocador innato que le gusta llegar a extremos nunca sospechados en un país que presume de ser el más democrático del mundo.
Francotirador de Twitts.
Experto jugador en desestabilizar la economía y la paz mundial.
¡Negocio!

Miradles…
Los iris de sus ojos están manchados de sangre.

Isabel F. Bernaldo de Quirós

Las jaulas de Trump

 

Un titular del periódico
ha hecho rodar mi pluma
hasta el suelo. La punta se
ha doblado. La única forma que
tenía de enderezarla ha sido con
mis dientes. La tinta me ha llegado
a las manos. No sé bien, si de la pluma
o de la escabrosa noticia con las jaulas de Trump.

Gema Albornoz

[Leer en Emociones encadenadas]

a través de Las jaulas de Trump — Emociones encadenadas

¿A dónde vas, alma errante?

¿A dónde vas alma errante,

a dónde te veo partir?

Voy en busca de los sueños,

aunque la vida me cueste.

Voy huyendo del hambre,

de la guerra, de la peste.

De la injusticia del hombre,

del escarnio de mi gente.

Voy cruzando el Río Grande,

voy en un camión caliente,

Sofocado por los cuerpos,

ahogado por la corriente.

Vivo, lucho y muero

en mi esperanza,

tan pronto me ven salir

soy un espectro de añoranzas.

Llora mi viuda, llora mi madre,

lloran mis hijas descalzas.

Ya yo no sé si es peor

desgajarme en esta tierra rancia,

o dejar mi ánima vagabunda

en esta travesía falsa.

El miedo no tiene lugar,

tengo que hacer el intento,

esconderé mi contento

si llego a alcanzar mi destino.

Trabajaré sol a sol,

no me quejaré de nada.

Déjame cruzar el río,

deja agua en mi camino,

déjame lograr mi sueño…

soy un esqueleto en el desierto.

imagen: https://pixabay.com/en/rio-grande-river-water-texas-1584102/

Para nadie

Cada año, durante mucho tiempo ya, miles desconocidos oriundos del sur y Centroamérica y México, dejan atrás sus familias, sus hogares, y emprenden en una odisea, cruzando fronteras, montanas, ríos. a pie y montados. En México muchos usan ferrocarriles para cruzar el país con fines de atravesar el Río Bravo y llegar a los Estados Unidos. Ellos le huyen a la pobreza, a la guerra, a la injusticia, y al hambre. La mayoría nunca completan el viaje. muchos caen víctimas de las miles maneras de morir en esa vía crucis, o son detenidos por las autoridades, o desaparecen y nunca más se sabe de ellos. Esto es para ellos sin nombres, sin caras, sin voces, la muchedumbre invisible.

Originalmente publicado en: https://poemundo.wordpress.com/

Solo donde hay sepulcros puede haber resurrecciones.
— Friedrich Wilhelm Nietzsche

i

el mundo es ancho
y el cielo infinito
para que tanto cielo
tanto cielo que disipa el grito

esto es para nadie
esto es para el que no cuenta en el libro mayor
para el cautivo en la boca del mundo vampiro
sumisa sangre, ajeno albedrío
para el que atrevió en solo soñar un aleluya
despertó en un lecho de hoguera
rodeado de íncubos y súcubos
esto es para el desahuciado
esto es para nadie

¡jacaranda…jacaranda!

pan y circo
pan y circo
dicen diputados desde cómodos pupitres
lenguaje avispa
palabras al abismo
como retuerce el gusano el pico del buitre

cabeza de paja
bolsillos de agujeros
estomago de agujeros
suerte de agujeros
ni siquiera deja sombra por dónde anda
el que consta de ceros no existe

ni eres
ni mayoral
ni terrateniente
ni dueño de nada
ni hijo de nadie

ni eres
ni ernesto guevara
ni salvador allende
ni josé martí
ni francisco caamaño
ni óscar romero
ni miguel hidalgo
ni túpac amaru
ni simón bolívar
si no eres nada
y los días te pasan por encima
el 6 de agosto
el 7 de septiembre
el 12 de febrero
el 20 de julio
el 15 de septiembre
el 24 de mayo
el 28 de noviembre
el 14 de mayo
el 28 de julio
el 27 de febrero
el 25 de agosto
el 20 de mayo
el 5 de julio
como un vendaval de maquina sobre amazonia

¡jacaranda…jacaranda!

quién te quiere
quién te adora
quién sabrá tu nombre
a quién le importas
ni a los dioses
ni a united fruit
ni a anaconda
ni a las petroleras
ni a gobiernos
ni a las mineras
ni a los súcubos o íncubos
que andan entre las sombras
usurpadores de la flor
arrasadores de risueños
explotadores de lo que no son dueños
apagadores de la luz
operadores del plan cóndor

si naciste carroña para los buitres
que la puya en el costal
es tu única aleluya

ii

recoge tus cosas y vete
cruza el umbral
a vadear en el fuego
ciego como la noche
sombrío como un entierro
tu nombre no sabe a nada ni tiene olor
y a los agujeros de tus ojos no llega la luz del sol
pero vete, vete y dale la frente al miedo
vete en un orgasmo de lagrimas
con el recuerdo a la espalda
y el olvido al frente
exorcizado por la ley del machete
la lengua de la avispa
y el pico del ave rapaz

me voy para que no me hallen ametrallado
en escalones de mármol tallado
y portones ilustres y cerrados de la iglesia
prefiero no ser hallado
o que hallen mi esqueleto de agujeros
entre las hojas secas y el musgo
alimentando las raíces de una jacaranda desnuda
que ser hallado un amasijo de plomo y carne
sin un aleluya

camina, huyes, vuela mosca invisible
con egipto a tu espalda
pie tras pie tras pie tras pie
amor, hambre, aleluya
amor, hambre, aleluya
amor, hambre, aleluya
amor, hambre, aleluya

recuerdo cuando la sombra olorosa de la jacaranda
cuyas ramas y petalos cobijaban el techo y paredes de agujero
en mi choza de tiempo, tierra y goce
que tapaban las lluvias y truenos de los dioses
ese fue mi único aleluya

iii
un tren de seres que no son
en un camino de hierro
un callejón de cuchillos
van marchando como si frente al paredón
hacia el gran rio
con sodoma a la espalda

cual esfinge o grifón me espera
en los recodos de la noche
para aruñar mi suerte
cual ángel enviado por dioses indiferentes me ira a luchar
cual filo me pintara de agujeros carmesí
será la muerte un profeta o poetastro
con quien he de tropezar
en esta geografía de hechizo y embrujo

arrastra esos pies y no pienses por ti
un paso, otro paso, y otro mas
hay bocas y estómagos en la nadiedumbre
que dejaste a tu espalda
esperando un envío de aleluya

iv

poco a poco
la persistencia de los sueños
va sucediendo el engaño
peldaño a peldaño van subiendo
los de abajo
hueso a hueso
con empeño y coherencia
se desmantela el tirano daño
mano a mano
piedra a piedra taparemos los agujeros
paso a paso
llegaremos al campo elíseo
donde comulgaremos con Jano

v

voces persiguieron el sueño
que infiltro mis huesos
y me despertaron del naufragio de una memoria
voces entre la maleza
voces entre los troncos antiguos
voces vestidas de verde
voces violaron el semi-sosiego
y me echaron a huir

huye nadie, corre
alborota el polvo
evades que manos brutas te encuadren
llegas a donde nadie puede ser alguien

¡mira, un rayo de sol hiende la noche!
¡ha empezado un nuevo día!

El Yolero y el mar

En este poema intento abarcar el fenómeno de los llamados «yoleros», que de vez en cuando hacen noticias con sus intrépidas aventuradas para hacer una vida nueva y mejor. El término «yolero» se refiere a una persona que usa unas de esas malhechas yolas o balsas para tirarse al mar en intento de cruzar y llegar a un lugar mejor que el que vive. El término «yolero» es en mayor parte vinculado con los dominicanos, pero en general se le puede atribuir a cualquier persona que esté buscando una vida mejor y sea bastante atrevida para arriesgar la vida para lograrlo. También se han visto «yoleros» de Cuba, Haití, y países africanos. Yo me pregunto, ¿qué condiciones tiene una persona que perdurar para llegar a una decisión tan absurda, sabiendo que el acto puede terminar en siendo repatriado o en una tragedia? ¿Y qué sociedad, habiendo presenciado tal fenómeno, no se conmueve a actuar y cambiar? Me parece que todavía somos simios arrastrando los nudillos por sabanas prehistóricas.
“Si un Leviatán se puede enganchar y acarrear a la
tierra,  qué esperanza tiene un pescado en un charco?”
–Moed Katan 

I. Soñar
El sueño es una cama para dar luz a deseos y parir ilusiones
El sueño es una llama para forjar estrellas
Rama dorada más allá del alcance
Desayuno, almuerzo y cena
Brindis a la luna llena
Copa diamante que envenena con delirios fascinantes

II. El Yolero
Mira, el espejo del mundo
La mar, abierta, azul y verde
Sus brazos extendidos para recibirte
Como madre, como amante

Y tú, no más que una polilla
Buscando la llama al otro lado
Esclavo del mar en esta isla
Apresado y tu vida oscura y sin fin
Como el maldito mar

III. La Nave
Mira, tu nave
Un amasijo de jirones de tu vida
Pedazos de ti que alguien, o algún gobierno
Tiró
Por la orilla de un camino
Escombros atados para tu quijotisea
Que se ha redoblado en tus sueños

IV. El Sueño
¡Llegué! Y caminé calles pavimentadas con plumas de cisne
Recorrí rascacielos entre nubes plateadas
Paredes y plazas en orden geométrica de amatista tallada
Árboles que nunca mueren porque la maleza no existe

Y pude proveer
Y pude proveer

Luces, luces luces y más luces
Como si las estrellas mismas habían bajado
Ruiseñores de oro anunciaban el alba
En un coro de colores
Y un campo de flores brotaba
Debajo las huellas que había dejado
Al caminar

Y pude proveer
Y pude proveer

De pronto por el rabillo del ojo
Vi La Sombra traspasar el cristal
Y así desperté frente al mar

V. Embarque
Boleto de ida para un abandonado
Vela para el que no será velado
Ahora al mástil atado
Desvelado
Desesperado
Descartado
Indeseado
Ilusionado
Me voy contra la marea

No soy almirante, navegante o buzo
No comando armadas, navíos ni galeras
Pero ya que nada más me queda
Me lanzo como fiera
Contra la tierra de Neptuno

VI. El Mar
Todo es agua
Todo es agua

Mar de adversidades
Reino translúcido
Que escondes detrás tu calma
Que escondes en la pez de tu piel
Serpiente de hiel se conmueve y baila en tu sartén

Donde están las Nereidas
Donde están las Nereidas

Cuéntame de todo lo que te has tragado
El tiempo, el aire, la carne involuntaria
Sangre ni aun florecida
Amores, sonrisas, el sol estrella
Flotillas de ilusiones
Te tragaste la música
Y hasta las golondrinas

Bella mar que eras desde el monte
Pero embaucabas cuando me cantabas
Con esos matices y arreboles
Que mientras tanto te tragabas

Mar de adversidades
Avienta la vela con tus misterios
Aléjame de aquel cementerio
Acércame al país espléndido

A lo lejos horizontes
A lo lejos horizontes

VII. Ave de mal agüero
Ave de mal agüero
Que noticia traes en tu pico negro

VIII. Naufragio del Sueño
Lluvia de clavos tridente
Con furia torrente
Hizo fichas en tómbola de mí y el bastimento
Y nos rifó a la noche y al viento

Aquí no hay brazos cálidos
Ni lazos de terciopelo
Que sirvan de salvavidas
En el intento de mejora
El mar ahora se traga mi suerte
Y no hay cañón ni fuerte
Que pueda detenerlo
Ni queda socorro para mi desconsuelo
Solo me queda esta sentencia
Ven muerte y haz tu última violencia
Arráncame los sueños

Mi Atlántida
Mi ciudad de brillo
País al otro lado
Llama de mis empeños
He quedado pequeño y sin arte
Frente a la escuadra de Neptuno
Mal preparado e inoportuno
Y no podré alcanzarte
Proyectos, sueños y esquemas
Como esa luna menguante
En este aquí sin sitio
Serán todos hundidos

Última luna, última estrella
De qué me ha servido la vela
A dónde se han ido las Nereidas
A dónde se han ido las Nereidas

Muerte sirena
Tiburón que no suelta
Amante de mi vida
Amiga implacable
Fiel y siempre conmigo
Ven y quiéreme como nunca nadie
Cíñeme a tu seno profundo
Duérmeme con tu canto bramido
Y arrástrame al fondo del mundo
Donde podré dormir, y soñar

Originalmente publicado en: https://poemundo.wordpress.com/2013/03/04/el-yolero-y-el-mar/

Esos molestos cadáveres que manchan las costas europeas

Ese precioso mar que es el Mediterráneo, cuna de civilizaciones, se ha convertido en la siniestra tumba de los desesperados, de quienes huyen de la muerte para caer en el rechazo y la incomprensión. No hay día que no nos golpee una nueva tragedia. ¿Hasta cuándo?

la recacha

Carlos Latuff - Naufragio de Lampedusa La viñeta que dibujó Carlos Latuff en 2013 continúa de plena vigencia.

Hay partes del mundo, muy cercanas al nuestro, mucho más de lo que queremos admitir, donde viven una realidad desesperada y desesperante. Una realidad incómoda para la Europa “civilizada” porque a nuestras costas llega el resultado de esa realidad que nos gustaría ignorar. De hecho, los dirigentes políticos de los “civilizados” países de la “civilizada” y democrática (eso sobre todo, democrática, repetido muchas veces si es posible) Europa, se reúnen en sesudos encuentros para decidir cómo combatir, sí, combatir, la “amenaza” de la desesperación que mancha nuestras costas de indeseados y molestos cadáveres.

Un goteo continuado que “ojalá se perdiera en la inmensidad del mar”. Porque eso es lo que en verdad piensan nuestros democráticos, liberales y humanos dirigentes, en librarse de los molestos muertos, no en rescatarlos vivos ni en hacer lo posible por cambiar la…

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