Manifestación tras la sentencia

«Because men are men, and women are women. We must not fly in the face of nature».
«Are Women People?», 1915.

Alice Duer Miller.

 

Cinco puntas de estrella clavadas en mis ojos.
La custodia de mi espalda
la ejerce mi igual.

Volví a escuchar a
aquellos fantasmas de 1915.
Me susurraban que estaba loca, que
acallase mis neuras y no gritase fuera
de mí —contra natura.

Pasé mi brazo por el suelo,
me deshice de mis ropas y
extendí la mancha del flujo de mi sangre
y mi silencio, haciendo una senda un río.
Despertaron como mariposas sanguinolentas
y echaron a volar. Me quedé desnuda, herida y con
los malditos fantasmas del pasado —pasado, que
nunca fue mejor—, malditos. Lucho por mi propia
humanidad, mientras hay hombres que van contra ella.

Me levanto y alzo mis manos vacías.
Alguien paga un precio y alguien es el precio,
así ha sido hasta ahora. ¿La furia también será ciega?

Cinco puntas de estrella clavadas en mis ojos,
quien me las quita, se las coloca como insignia
y ambos poseemos, con ellas, una distinción.

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Tres estudiantes de cine…

¿Será cierto?
«Tres estudiantes de cine
son asesinados
y disueltos en ácido

por el narco»,
así reza el titular.

Me destruye leerlo
a las nueve a eme
con un café con leche.

Qué poco puedo hacer.
Votar en la dirección contraria
o no sé…
¿servirá de algo?
Dejar mis letras
para conmemorar
un nuevo horror,
la tragedia mierda
de ver tres vidas
disueltas
por ‘error‘.

Inenarrable,
incomprensible.
Oh, México…
dolor.


«Asesinados y disueltos en ácido los tres estudiantes de cine desaparecidos en Jalisco»: Miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación confundieron a los alumnos con sus rivales en la región.
https://elpais.com/internacional/2018/04/24/mexico/1524532515_935757.html

Diario de una cooperante

Campamento de refugiados de…

«Entre tanta tarea como tengo, me ha salido una nueva ocupación que me llena más que otras: colaborar con un grupo de mujeres para documentar casos de niños perdidos durante la huida de su país. El asunto surgió espontáneamente, como surge casi todo por aquí, y como es un tema que, desde que supe de él, me ha interesado y me ha tocado el corazón, no me ha costado echar una mano.

manos hombre y niño

Foto obtenida de Pixabay, con licencia Creative Commons CCO

»Y en eso llevo trabajando desde hace unas semanas, aunque sea a ratos perdidos. Ya hemos documentado al menos once casos de desapariciones de niños, aunque algunos de ellos en realidad no fueran niños perdidos, sino “regalados”; es decir, que durante las largas huidas de la zona de conflicto la situación llegaba a ser tan dramática que hubo madres que dejaron a sus hijos en las casas que encontraron por el camino, con cualquier persona, porque de seguir con ellos seguramente morirían. De hecho, según me cuenta la gente, no es raro entre los campesinos la costumbre de “regalar” niños. Por ejemplo, si una mujer tiene muchos hijos y por el motivo que sea no puede cuidarlos a todos, “regala” uno a quien pueda hacerlo mejor que ella: a su hermana, su tía o incluso a su propia madre, y a partir de ese momento el hijo es adoptado por esta madre de acogida, la llama mamá y actúa en todo momento como si de verdad lo fuera.

»Pero como digo, eso son sólo unos pocos casos. En los demás, los niños se perdieron de verdad. De todos los que hemos documentado, hay uno que me ha llamado la atención, no porque fuese más terrible que los demás, sino porque la mujer hablaba de la pérdida de su chiquitín con un desconsuelo tal, mostraba una tristeza tan desoladora, que también a mí me dieron ganas de llorar. Dijo que se le perdió cuando cruzaban la frontera, hasta donde una tropa los había estado siguiendo y hostigando. Fue de repente: se le zafó un momento mientras corrían y ya no lo vio más. Y aunque examinó uno a uno los muertos por el ataque, y lo estuvo buscando durante más de una semana, arriesgándose incluso a separarse del grupo, no logró dar con él. Dijo también que un periodista que cubría la llegada de los refugiados le sacó una foto al niño antes de que se perdiese, que tal vez él tenga alguna información… pero no sabe como contactarlo. En todo caso, le gustaría conseguir la foto para tener siquiera un recuerdo de él».

 23 de abril de cualquier año

Sucesos de un 9 de abril

Declaran un nuevo incendio forestal en Galicia.
El eucalipto declarada especie no invasiva.
Cuarenta y cuatro accidentes en un fin de semana.
Los números 9,28, 40, 42, 43 y 47, complementario 37, reintegro 2
regalan más de 2 millones de euros en la Bonoloto.
Unos cuantos conductores dan positivo en drogas.
El cielo está nublado y hay probabilidad de precipitaciones.
Dos grupos radicales se apalean en una calle.
La policía interviene 400 kg de marihuana.
Un joven lía un porro                                                        y se lo fuma bajo el sol.
Una pandilla discute sobre el lugar donde cenar.
Una enferma ingresa sola en el hospital.
Tengo que pasar la tarjeta sanitaria de mi madre por la farmacia.
Una cuenta bancaria da el pésame.
El papa Francisco publica una exhortación apostólica sobre la santidad.
Una pareja se persigna —alarmada— ante un beso
de dos hombres dos mujeres un hombre y una mujer.
Las temperaturas bajan.
Se condena el uso de las armas.
Otro nuevo tiroteo en parte del mundo.
Aparece un nuevo vídeo de un gol de chilena a metro y medio del suelo.
Un niño uniformado entra a clase                                                      otro recorre las calles descalzo.
Un acusado de maltrato sale indemne por las puertas de un juzgado.
Otra mujer asesinada.                                                                                                ¿Cuántas van este año?
Se reactiva la alerta ante el viento la lluvia la crecida del río.
Se compra una firma para un documento oficial.
Abro un correo con sucesos que me son ajenos
hasta ser parte del titular.

Lluvia

IV y última parte de la serie ‘Tuyo es el Reino’

I: tuyo-es-el-reino
II: en-el-nombre-de
III: misa-en-sangre

“Y aún en nuestro sueño, el dolor que no puede olvidar cae gota a gota sobre el corazón y en nuestra propia desesperación, en contra de nuestra voluntad, la sabiduría nos llega por la terrible gracia de Dios.”
—-Esquilo

de cielo a suelo hay un solo trayecto
del suelo al cielo es oculto el derrotero

… y cuando llueve, todos nos mojamos

En el jardín de las bestias
Luces despertaron la noche
Resaca en destello
Y los traidores del sueño
Remojaron las cicatrices
Con lluvia de hierro
Y levantaron las raíces
De su eterno entierro

¡Padre, tengo sed!

En el antro del león
Yo vi luces cayendo
Como etérea ficción
Rojo efluvio
Lluvia encendida
Pesadilla en diluvio
Puyas en mi corazón

Lluvia
Lluvia en la hora onírica
Bautizó arena con el esplendor de mil soles
De muerte bestial
Degüello
Y en los entresijos de las raíces
Mi corazón de niño
Estrelló en mil pedazos

Sangre
Sangre besando arena
Arena que fue reinos, imperios, dinastías
Ahora en mil pedazos
Salpicada de brazos sin abrazos
Arena que una vez recibía mil besos
Del mar amante
Ahora recibe el resquemor
De la lluvia

¡Entelequia, tengo sed!

La indiferente máquina del cielo
Aflojó el aparato de su tormento
Y las almenas del éter llovieron traición
Y ciudades volvieron a arena

Lluvia
En el corazón
Lluvia
En la consciencia
Lluvia
En mi carne desnuda

Gotas
Como yunques fúnebres en el ocaso
Gotas
Como mar demoliendo playa
Derrumbe
Destripe
Derrame
Balas
Gotas

Cielo
Cielo cernícalo
Qué imprecaciones me has arrojado
¡Dejadme en paz!
En el milésimo pedazo de reino
Que he heredado

¡Padre, por qué me has abandonado!

Cielo
Cielo arrebolado
Que pintabas mi mundo de azul
Ahora dibujas ascuas y pez
Con tiñe de mortero
Madre, tengo miedo
¡Madre!… Yo tengo miedo

Y si la lluvia ha de abrir las puertas de mi sangre
Que no encuentren escombros de mi carne entre la lluvia
Abandonado
Sin haber hecho…
Sin haber sido…
Sin haber…
Sin…

Y quién quedará para mi entierro
Con las raíces
Quién quedará para mi entierro
Entre mil pedazos desahuciados
Un chorro de sangrelluvia será mi coche fúnebre
Que en su lóbrego cauce me llevará a comulgar
Con las raíces
Entre orín, humo, ceniza
Y arena

Entonces bautízame padre entelequia
Bautízame sin nombre

En el atrio de la historia
No habrá efigie en mármol
Para nosotros los animales
Para nosotros los leprosos
Los in-gloriosos hacinados
Inermes desvalidos

Solo lluvia y arena
Polvo y escombros
Nos prescribe el sino
En mil senderos
Y nosotros los mansos heredaremos migajas

¡Padre, por qué me has abandonado!
Madre, tengo miedo
Mis días se han consumido como humo
Y mis huesos cual tizón están quemados †

En el desierto corazón humano
Mañana vendrá la lluvia
Y nos llevará al mar
Mañana vendrá la lluvia
Y se llevará toda esta miasma
Y el sol, maltrecho, sin ánimo, también se apagará
Y la sangre gritará desde el suelo mojado
Y nosotros los exangüenvida quedaremos desalumbrados

En el naufragio del tiempo
La oreja sorda del firmamento
Sera mi último tormento
¡Tengo sed!
Pero todo es derrumbe
Degüello
Silencio
Muerte

Duerme, niño
Duerme y vuelve al mar
Duerme y no sueñes más

En el nombre del corazón bestial
Misericordia
En el nombre del corazón desierto
Misericordia
En el nombre del desenfreno animal-humano
De azote y metralla
Misericordia
En el nombre de la entelequia
Misericordia
Furia
Misericordia
Furia
Misericordia
Furia
Misericordia
Misericordia
Misericordia

Epílogo:
Si el fulgor de mil soles
Fueran a reventar a la vez en el cielo
Sería como el esplendor de los poderosos

Estoy convertido en la Muerte
Destructor de los Mundos.
–Bhagavad-Gita sobre Shiva

_____________
Salmo 102

A pesar de todo…

Sigo apostando por la belleza de corazón de la mayoría de los seres humanos, creyendo en ella, viviendo por ella, pese a que me lleguen a diario los ecos lastimosos de millones de niños que la desconocen, que sólo saben de espanto, de miseria, de supervivencia extrema, y para los cuales la vida es un nada y un todo, un soplo de sangre infecta. Se comercia con su niñez y con su exterminio porque se la considera germen de un futuro cotizable y peligroso, y quienes esto hacen, también saben que los niños supervivientes del sutil y feroz entramado del terrorismo y de las guerras, de la inhumanidad de los campos de refugiados, de las obligadas migraciones en desamparo, vivirán siempre con un llanto póstumo y la perpetua muerte de su inocencia.

A pesar de todo…

Necesito seguir pensando que el corazón de la mayoría de los seres humanos es fuente de bondad, de amor, de entrega, y que nunca sucumbirá al miedo y al potencial sentimiento de indiferencia —trágica ceguera— ante los crímenes y violaciones que se comenten contra la infancia por aquéllos que se escudan en un sinfín de pretextos, y por quienes se proclaman “caudillos” y ejecutan sentencias en nombre de patrias, banderas y religiones.

A pesar de todo…

Necesito seguir creyendo que algún día, en algún momento, todos los niños del mundo puedan sentir que la vida, su vida, es, como la belleza, un feliz anhelo.

A los niños.

A los niños que padecen un presente desolador y un futuro incierto, para que dejen de ser objetivo y fin de la más ponzoñosa violencia humana.

Con amor.      

fotopoema

¡Agoniza!

Con el rostro desnudo de alegría

y la paz arrancada a borbotones;

con el cuero del alma hecho jirones,

la conciencia acomete un nuevo día.

 

Acogido al derecho de ordalía,

no se exime el afán de sus funciones

blandiendo, al sucumbir, preciados dones

aunque el mal lo alancee a sangre fría.

 

¿Dónde está la virtud de aquella España

encendida en el oro de su tierra

balcón de girasoles y amapolas?

 

Hincando en ti su filo la guadaña

segó la libertad, tronó la guerra

regando con tu muerte sus corolas.

 

©Rosa María Lorenzo